jueves, 26 de julio de 2012

Endomarketing

Las empresas vive hoy un contexto de incertidumbre, donde la globalización, las nuevas tecnologías y la creciente competencia les demandan incrementar su competitividad.


Ya se sabe que para lograr un mejor posicionamiento  y mantenerlo, pues el capital humano es esencial, por lo que las compañías inteligentes trabajan para optimizar los potenciales de su gente mediante capacitación, actualización de herramientas, fidelización, etc. Pero más recientemente, se comenzó a advertir que la relación de cada trabajador con la empresa impacta en su nivel de rendimiento, así como en la productividad general.
De esta manera surge el concepto de “cliente interno”, que conlleva una serie de acciones encaminadas a establecer una mejor relación con el empleado para lograr dos objetivos.
El propósito único y común de todas las compañías es el de crear y fidelizar clientes. La mercadotecnia es la función única de las compañías. Esto hace surgir la subdisciplina del Endomarketing que postula la importancia del Cliente Interno.
Para lograr una situación de trabajo ideal, donde todos los miembros de la compañía estén alineados hacia la misma dirección, es necesario que las personas que trabajan en la organización se sientan AUTOMOTIVADAS y  RECONOCIDAS.
¿Cómo se logra esto?
Aplicando el concepto de mercadotecnia al cliente interno: EL INTERCAMBIO y la ACEPTACIÓN DE LA INNOVACIÓN de los clientes internos.
¿Qué espera recibir las empresas?

  • Utilidades
  • Reducción de costos y tiempo
  • Baja rotación de personal
  • Bajo nivel de conflictos internos
  • Productividad
  • Gente proactiva
  • Lealtad y humildad

¿Qué espera recibir el cliente Interno?

  • Satisfacción en el trabajo
  • Buen clima laboral
  • Línea de carrea profesional
  • Identificación con la empresa
  • Seguridad y confianza
  • Sentido a lo que hace
  • Remuneración justa acorde al mercado laboral

Un buen líder gerencial necesita reconocer que sus colaboradores son también clientes de la empresa, y por tanto hay que saber escuchar. Sabe además que satisfacer a las necesidades de los clientes internos mejora la capacidad de satisfacer a las necesidades de los clientes externos.


Por un lado, motivar al personal, demostrándole de diferentes maneras que la empresa es un buen lugar para trabajar, y en segundo lugar, para lograr que se transforme en un difusor de los productos y/o servicios, así también como de los beneficios, cultura corporativa, modo de gestión de la empresa, etc., replicando hacia afuera el mensaje que se desea transmitir la organización.